Camila Restrepo
Exdirectora financiera en el sector alimentos. MBA de la Universidad de los Andes. Lidera los proyectos de estrategia financiera y gobierno corporativo.
En marzo de 2018, Camila Restrepo dejó su cargo como directora financiera de una empresa de alimentos en Bogotá. Llevaba ocho años allí. Conocía los números de memoria, pero también conocía la frustración de contratar consultores externos que entregaban presentaciones bonitas y recomendaciones que nadie sabía implementar.
Decidió hacer las cosas de otro modo. Junto con Andrés Salazar, ingeniero industrial con 12 años en operaciones de manufactura, fundó Business Beacon Consult con una regla simple: no entregar un informe sin quedarse a implementarlo.
El primer cliente fue una distribuidora de insumos médicos con 85 empleados y márgenes que caían cada trimestre. En 14 semanas, reestructuramos su cadena de abastecimiento y renegociamos contratos con tres proveedores clave. El margen bruto pasó del 18% al 26%. Esa distribuidora sigue siendo cliente hoy.
Desde entonces hemos crecido a un equipo de nueve consultores, cada uno con al menos siete años de experiencia directa en empresas antes de unirse a la firma. No contratamos recién graduados para proyectos de campo. Las personas que se sientan con su equipo directivo ya han estado en posiciones similares.
Nuestra misión es que cada empresa con la que trabajamos pueda tomar mejores decisiones financieras y operativas por cuenta propia después de que terminamos el proyecto. No buscamos crear dependencia; buscamos transferir capacidad.
Cada recomendación que hacemos se apoya en cifras verificables de su propia operación. Si no tenemos datos suficientes, lo decimos y proponemos cómo obtenerlos antes de avanzar.
Nuestros consultores trabajan en sus oficinas, no desde una sala remota. Recorren planta, hablan con operarios y asisten a las reuniones de equipo. Los problemas reales no aparecen en un tablero de Excel.
Si un proyecto no es para nosotros, se lo decimos. Hemos referido clientes a firmas de abogados, contadores tributaristas y consultoras de tecnología cuando el problema central no era estratégico ni operativo.
Cada iniciativa que proponemos tiene un indicador de éxito, un responsable y una fecha de revisión. Si al segundo mes el indicador no se mueve, cambiamos el enfoque. No esperamos al informe final para reconocer que algo no funciona.
Nueve consultores de planta, cuatro de ellos con maestría en administración o finanzas, todos con experiencia directa en empresas colombianas antes de dedicarse a consultoría.
Exdirectora financiera en el sector alimentos. MBA de la Universidad de los Andes. Lidera los proyectos de estrategia financiera y gobierno corporativo.
Ingeniero industrial con 12 años en plantas de manufactura. Especialista en rediseño de procesos y reducción de tiempos de ciclo en empresas de producción.
Contadora pública con maestría en finanzas corporativas. Antes de unirse a la firma trabajó siete años en auditoría interna para una cadena de retail con más de 200 tiendas.
Exgerente general de una empresa de logística en Barranquilla. Especialista en planes de expansión y análisis de factibilidad para nuevas sedes y mercados.
Camila y Andrés abren la firma en Bogotá con un solo cliente y una oficina compartida en Chapinero. El primer proyecto dura 14 semanas y genera un aumento de 8 puntos porcentuales en el margen bruto del cliente.
Se incorporan Valentina Ochoa y Ricardo Méndez. La firma cierra el año con 18 proyectos completados en sectores de alimentos, logística y servicios profesionales. Nos mudamos a la oficina actual en Monte Rosario.
Diseñamos un modelo híbrido de consultoría presencial y remota que mantuvo activos los 11 proyectos en curso. Tres clientes del sector retail nos contrataron para reestructurar sus operaciones de comercio electrónico en menos de ocho semanas.
Abrimos presencia en ambas ciudades con consultores locales que conocen el tejido empresarial de cada región. El equipo crece a nueve personas de planta.
Cerramos el año con 127 proyectos completados, 14 sectores atendidos y una tasa de renovación del 89%. El ahorro acumulado documentado para nuestros clientes supera los 48.000 millones de pesos colombianos.
Programe una conversación inicial sin costo. En 30 minutos le diremos con franqueza si su situación es algo en lo que tenemos experiencia real.
Ir al formulario de contactoCada consultor tiene al menos siete años de trabajo directo en empresas antes de dedicarse a consultoría. No asignamos analistas junior a reuniones con su junta directiva. La persona que lidera su proyecto es la misma que presenta los resultados.
Nuestros contratos incluyen los indicadores de éxito que se medirán al final del proyecto. Si un indicador no se cumple, documentamos las razones y ajustamos sin costo adicional durante el periodo de seguimiento posterior.
Tres meses después de cerrar un proyecto, volvemos a revisar los indicadores sin cobrar. Queremos asegurarnos de que los cambios implementados se mantienen cuando ya no estamos presentes en sus oficinas.